Fuck you!
Sí, tú. No le hablo a Mr. T., sino a ti. No hablo de Siria y bombas químicas pero sí de un mundo de mierda con demasiados gases tóxicos destrozando niños en vida. ¿No los ves? Aparecen de rato en rato magullados en fotografías de prensa que luego circulan en las redes sociales y tú las miras por lo general sin mirar. Te hieren la sensibilidad. Pasas. Pero vuelve a suceder una y mil veces sin que nada cambie. ¿Te han golpeado alguna vez? ¿Puedes sentir el dolor de un golpe, un puñete, una mano, un palo que se estrella contra tu cuerpo, te revienta el labio, la cabeza, la espalda? ¿Puedes? Ellos son niños golpeados de maneras que tú eres incapaz de imaginar y yo incapaz de hacerte sentir con sólo decirte cuánto duele estar atado a una cuerda por los pies colgando del techo mientras te golpean con toda la rabia del mundo o te matan de hambre y tienes siete, ocho, diez años. “Morir era poquitito”. Así me contó una mujer su niñez en el Chaco boliviano. Y así es par...